domingo, 21 de abril de 2013

LA VENGANZA DE LOS CAÍDOS


El fundamentalismo evangélico y sus actividades de reorganización




Por: H. K. Michael Ayala Alva

-        El Concilio y la Unión de iglesias deben desaparecer.

Sin texto bíblico que mediara, el Ps. Miguel declaró su plan de trabajo para los siguientes años. La reunión había sido pactada después del “Triunfo de la revocatoria”, pero la derrota la había pospuesto, acaso para asimilar un fracaso rotundo y la urgencia de intentar construir discursos teológicos que la justificara, en especial cuando todas las prédicas siempre se amparaban en palabras de éxito y triunfo aplastante.

-        No solo ellos, hay  que sacar a los liberales de las Sociedades Bíblicas.

La declaración del Ps. Luis era redundante pero necesaria. Las posiciones más eclécticas habían copado muchos espacios de poder que no les correspondían. Era necesario actuar inmediatamente, con la agilidad de la serpiente, como indicaba la Biblia.

-        Que el Hermano Tito y el Ps. Luis publiquen lo más pronto posible, que sea antes de la Asamblea del Concilio.

A pesar que la campaña anti-gay había sido diseñada para revocar a la Alcaldesa de la Capital, su fracaso en el ámbito público mostraban que podía usarse en lo privado. Así, los esbirros de una naciente coalición de poder en el mundo evangélico pensaron que podía enrumbar todo el material obtenido a un ataque certero a los evangélicos liberales. De este modo, surgieron dos publicaciones que estuvieron a un paso de acaparar la presidencia de la Junta directiva del Concilio.

-        La capital no se ha perdido, estoy en contacto con la gente del Mercado mayorista, pronto desharemos la gestión de la Alcaldesa, los mayoristas volverán.

El Ps. Julio había destinado los gastos de representación del Congreso a reclutar todos los votos evangélicos posibles para su reeleción, la Parada era su última carta, pues todos sabían que el partido del “Chino” lo abandonaría. El Ps. Julio había mostrado ser más astuto que los mismos hijos del partido naranja. Primero, se había vendido como la voz evangélica, lo que le daría los primeros números en la candidatura congresal, pero una vez en el poder, trabajó su propia agenda: la extensión de un Perú evangélico liderado por él y sus hijos de modo vitalicio. Sin embargo, sus movimientos y acciones no alcanzaban más allá de una iglesia en Huarochirí o un grupo de denominaciones en la parte sur de Lima. Ante esta situación, los fujimoristas ya no lo soportaban y empezaban a mirar otras alternativas, siendo el Ps. Miguel un candidato prometedor. El Ps. Julio y sus hijos no lo sabían, o no querían saberlo.

-        No creo que el Ps. Humberto quiera continuar en la política ¿saben a quien dejará su partido?

De todos los evangélicos, el que había obtenido más “cámaras” era el Ps. Humberto, la Comisión que presidía lo mantenía en el centro de las noticias y, sin saber como, conservaba una imagen de eficiencia ante los evangélicos aunque de ineptitud para las clases políticas más ilustradas.

-        Habrá que llamarlo, no creo que se oponga a nuestras propuestas.

El Ps. Claudio había llegado tarde tras un retraso producto de una charla en su agrupación, pero en el tiempo propicio para emitir una opinión. Su reciente apoyo al Ps. Julio lo había salvado de una bancarrota segura y de una serie de deudas acumuladas en más de sus quince tarjetas de crédito. Aunque siempre fue mirado con sospecha, sabían que un buen fajo de dólares compraría un buen apoyo y convocador de multitudes. Todos agradecían por el Ps. Claudio, mas no los asesores, que con cada nuevo miembro de la coalición veían mermados sus ingresos. Manuel, Pedro, Tomás, Oscar y Bernardo miraban con desdén cualquier nueva incorporación.

-        Hay que trabajar de modo más organizado, mejor que nuestras últimas acciones. Una vez en el gobierno, habrá mucho para todos.

El anfitrión de la reunión llamaba la atención de modo delicado. Pese al fracaso reciente, sabía lo importante de mermar el avance liberal en el mundo evangélico y la importancia de contar con el lado más visceral, recalcitrante y fundamental. Después de todo, los evangélicos liberales habían sido una “piedra en el zapato” en el gobierno de su padre y el corrosivo que a la larga lo sacó de la presidencia. Era preciso reunir a todos los evangélicos con deseos de poder y dinero, convocarlos bajo la sombra de un partido político fuerte, recordar las antiguas coaliciones, explicar los motivos del autogolpe, las disculpas y el perdón pertinente y prometer un gobierno amparado en sus Sagradas escrituras. Así, los evangélicos conservadores conseguían triunfos a nivel interno y se convertían en la plataforma para un posible ininterrumpido gobierno del partido naranja. Un tiempo en el cual, todos tendrían su respectiva porción económica y política dentro del país.

-        Señores, el buffet está servido, síganme por favor.

Los pastores y líderes evangélicos se acercaron tras la llamada del organizador de la reunión. En el camino fueron conversando para ultimar detalles de cara a las elecciones del 2016. Los encuentros coincidieron en conversaciones del pasado y la importancia de poseer miles de miembros en las iglesias. Todos evitaban hablar de la derrota en la revocatoria, del pastor acusado de violación y la desesperada campaña de llamadas telefónicas que amenazaban a los evangélicos que se les opusieron.

El anfitrión observaba con una sonrisa las decenas de pastores y líderes que se acercaban con cierta prisa al buffet. Sin dejar de sonreír, habló con su hermana:

-        China, Papá y nuestro tío tenían razón, son fáciles de comprar, igual que en el 90.
-        Si, un poco de poder y dinero nomás. Pero siempre con cuidado, no vaya a ser que quieran más de lo que pueden.

En las viandas, los pastores y líderes se empujaban cortésmente para obtener la mejor porción que su plato pudiera acumular.

La Siberia, 21 de Abril del 2013

sábado, 30 de marzo de 2013

De ecuménicos, fundamentalistas y otros demonios…




De un Ecuménico más
Gerson Zamora

Cuando pensé que todo había terminado con las elecciones del NO y el SI, aparece una nueva discusión, mucho más excitante que la anterior: fundamentalistas versus ecuménicos.  Ni en algún momento apocalíptico íbamos a ver este escenario, necesario y vitalizante para definir honestamente posturas. Si el ambiente evangélico estuvo gobernado por la vertiente fundamentalista – por tradición -, este nuevo escenario muestra que las posiciones se han equilibrado. El ecumenismo evangélico ha dejado de ser un güeto elitista, ahora es un movimiento popular capaz de socavar las estructuras de poder del sector fundamentalista. El peor error del fundamentalismo evangélico-lo mismo paso con la gente del SÍ-fue su excesiva confianza. El ecumenismo dejo de ser la expresión de cinco rostros o una institución, es la práctica cotidiana de un grueso de la población evangélica.

Las esperanzas del fundamentalismo residen en su capacidad de renovación tanto de cuadros como de estrategias. Pero vemos en las discusiones virtuales a un par de rostros nuevos pero con las mismas estrategias. Si las huacas eran demonios, ahora los ecuménicos –tal pasaje bíblico- actúan en nombre de Beelzebú (Lucas 11,15). La satanización, que es una manera de deslegitimar, es bastante conocida, ausente de toda novedad. Las armas ideológicas de deslegitimación suelen manifestarse en estas discusiones. La artillería pesada suele ser la moral sexual, tema sensible para los fundamentalistas quienes ante cualquier cuestionamiento a su forma de ver la moralidad se sienten amenazados e invalidan agresivamente al otro. Ésta fue, también, una práctica usual en la antigua Palestina, los fundamentalistas agredían verbalmente a Jesús el Cristo, acusado de inmoral: “Este es un hombre glotón y borracho, amigo de publicanos y pecadores” (Lc. 7,34).

El ataque fundamentalista hace un tremendo favor al ecumenismo que –como dice la canción- no estuvo muerto, andaba de parranda. Claro, en estas últimas décadas la parranda significó la formación de nuevos cuadros, jóvenes de diversas congregaciones con un altísimo nivel de debate que van desde pastores hasta poetas, narradores, dirigentes vecinales, académicos, cuentistas, pintores, etc.

Este nuevo escenario nos invita a tomar una posición que también podría significar una definición política. Nos invita a sincerarnos. Hace pocos días uno de los promotores de la cacería ecuménica salió del closet, manifestó públicamente –si así podemos llamar a los comentarios en muros del Facebook- que es un hiper y super fundamentalista. Aplaudimos su sinceridad –cínica; sin embargo, habrá que recordarle que fueron los fundamentalistas quienes promovieron el asesinato vil de Jesús el Cristo. Habrá que recordarle que fueron los fundamentalistas quienes persiguieron a los profetas del Antiguo Testamento; fueron perseguidos por denunciar el “fundamento” llamado sacrificio: “misericordia quiero y no sacrificio” (Oseas 6,6; Mateo 12,7).
Habrá que recordar a los fundamentalistas que fungen de defensores de la verdad que los cristianos de la tercera y cuarta generación de nuestra Era fueron perseguidos por un grupo de intolerantes. Hoy, los defensores de la verdad son los nuevos perseguidores, la nueva inquisición evangélica. No recuerdan que los apologetas del siglo III y IV afirmaron su libertad arriesgando su vida (parafraseando a Hegel). Los apologetas actuales sólo son comparables con personajes que confunden la denuncia de la injusticia profética con el morbo. Confusión que no es inocua.

Lamentablemente en este nuevo escenario algunos compañeros que fueron beneficiados por instituciones ecuménicas, ante el miedo de perder su estatus moral optan por la posición más simplista, menos riesgosa y vulgarmente servil. Y, desde ese otro lado, farisaicamente despotrican, inescrupulosaestrategia para limpiar simbólicamente su pasado ecuménico.

Permítaseme terminar recordando a los fundamentalistas y a los que alguna vez asumieron la bandera ecuménica que la Fe es, fundamentalmente, una cuestión de alteridad.



viernes, 29 de marzo de 2013

EL PERÚ DEL HERMANO TITO


Día nacional de la aniquilación y ejecución de homosexuales y lesbianas
(Un reportero del futuro nos envía una Nota de prensa)



Reportaje desde el 2053 después de la Era cristiana
Año 25 de la ascensión al poder del Hermano Tito

Hoy celebramos un PERÚ PARA CRISTO (nombre oficial registrado en la ONU y que reemplazó al anterior: REPÚBLICA DEL PERÚ).

 En el magno gobierno del Hermano TITO, la BIBLIA Y LA SANA DOCTRINA ha reemplazado a la Constitución política del Perú y, en su lectura literal y revelación irrefutable, toda mujer debe mantenerse en silencio, imposibilitada de asumir cualquier cargo y salvada en la medida que tenga hijos(1 Timoteo 2:11-12;3:22, 1 Corintios 14:34-35). Los niños son castigados con vara y látigo, los adúlteros y fornicarios son apedreados (Levítico 24:10-16, Deuteronomio 21:18-21, Deuteronomio 22:23-24)  y la esclavitud es un plan de Dios que debe obedecerse (Tito 2:9, Efesios 6:5, Colosenses 3:22). Además, todo recién nacido en pecado debe morir irremediablemente (2 Samuel 2:15).

En su mundo perfecto, el APRA es el único partido que se elige ininterrumpidamente lustro tras lustro, cualquier indicio de cuestionamiento, cualquier intento de partido político o movimiento es inmediatamente abolido y exterminado, ya sea por la razón o por la fuerza, tal como lo han revelado las Escrituras (1 Samuel 24:3, 6-10; 2 Samuel 2:14)

El sistema de comunicaciones es liderado y gobernado por el gran consorcio “LA VERDAD” que trabaja en conjunto con otro gran imperio internacional denominado “EL PREDICADOR” (del Célebre Pastor Luis, quien, con su grupo “Guardianes de la Sana Doctrina” consiguió desaparecer para siempre entidades como el CONEP, UNICEP y toda agrupación que difería de sus ideas, incluyendo no cristianos. Hasta el momento, la CIDH no ha podido demostrar que las desapariciones sistemáticas de varios “apóstatas” y “pro-gay” se hayan ejecutado por su voz). Ambos, para la “Gloria de Dios”, manejan toda la red comunicacional del Perú. Así, Diarios, prensa, televisión, radio, etc., deben pasar por su prudente aprobación o censura, pues, de ello depende que el evangelio y la sana doctrina no sean manchadas por el pecado. Cualquier noticia debe pasar por ellos y, de presentarse el caso de radios clandestinas o reportajes a las espaldas del gobierno, son inmediatamente aniquilados por los “Zelotas para Cristo”, otro grupo Paramilitar que es defensor de la Sana Doctrina y que está dispuesto a aplicar el principio que Saúl no quiso hacer respecto a los Amalecitas y que Samuel tuvo que culminar (Éxodo 17:13, Éxodo 32:27-28, Job 1:1-19, 2 Crónicas 28:5-11).

Aunque es tácito, vale recordar que todo no cristiano es asesinado mientras no se convierta a Cristo (1 Reyes 18:40, Josué 1:18, Ezequiel 27:30-32).

La presidencia, dirigida por su aprista y evangélica mano férrea, se mantiene ya en el poder 50 años. Hace cuarenta y cinco, en una sesión extraordinaria del congreso unipartidario se  aprobó por unanimidad que jamás se criticara “al ungido” que había puesto Dios en el poder ejecutivo. De este modo, el Presidente de la República, el hermano Tito, se reelige por voto democrático y como único candidato hasta que su magna voluntad elija a otro líder con valores y principios morales. Toda esta perspectiva se basa también en las escrituras (Romanos 13:1)

Recientemente, han sido ejecutados para la gloria de Dios los últimos homosexuales y lesbianas (Levítico 18:22; 20:13). En este magno evento, se hace una ceremonia televisada donde se procede a la ejecución por guillotina, fusilamiento, apedreamiento, quema o cualquier otra acción que pueda captar el rating y pueda dar una enseñanza ejemplar a las siguientes generaciones.

Finalmente, ya no existen otros grupos religiosos, la fe evangélica es la única verdadera y los jóvenes deben memorizar la Biblia desde niños y participar en el ejército de “Las huestes de Cristo”, las que se encargan de defender las fronteras nacionales y cuidar que otras confesiones religiosas se inserten en el país de modo clandestino.  Vale decir, que los sobrevivientes de las tribus de la selva se vieron obligadas a movilizarse fuera de las fronteras, pues recibieron hace dos décadas el ultimátum de retirarse del país si no abrazaban la BIBLIA como fuente de toda inspiración divina. Asimismo, los textos escolares son producidos desde la Editorial APRA PARA CRISTO, la cual, desde su perspectiva evangélica, trabaja desde el Creacionismo para la explicación del universo y de los textos del Génesis como argumento científico. La insana doctrina de la evolución ha desaparecido junto con los profesores que lo dictaban.La historia se divide entre “PRE-TITO, TITO EL REFORMADOR y POST-TITO”. En la etapa Pre-Tito se hablan de las históricas jornadas de aniquilación, destrucción, muerte y ejecución de todos los “falsos maestros” que intentaron confundir a los hijos de Cristo con discursos como la tolerancia, el amor al prójimo y la apertura a todo tipo de personas. Esta infamia bíblica, predicada por historiadores, periodistas y activistas sociales, ha logrado ser erradicada del país.
¡Larga vida al gobierno evangélico del HERMANO TITO! ¡DIOS LO QUIERE!

La Sibera, 29 de Marzo del 2013
Viernes santo

domingo, 24 de marzo de 2013

La homosexualidad vista desde el Fundamentalismo evangélico


Reflexiones en voz alta, asumiendo una posición ajena



Por: H. K. Michael Ayala Alva

Asumamos que la homosexualidad es pecado (no estoy de acuerdo con esta premisa, pero consideremos que sí lo es para criterios de reflexión) y que todos los versículos que citan los fundamentalistas evangélicos son ciertos y condenables.

Asumamos que tienen razón, la homosexualidad es terriblemente condenable y merecedora del fuego eterno (coloquen al lado todos los textos bíblicos que quieran).

Una vez aceptada esta premisa, que la homosexualidad es Pecado, consideremos esto ¿Qué tipo de pecado es la homosexualidad? ¿Es un pecado “chico”, “grande” o “imperdonable”?

El segundo paso, tras el aceptar la homosexualidad como pecado, es donde colocarlo en el “rango de pecados”. Aquí estamos a un paso de la herejía, si asumimos que la homosexualidad es un GRAN PECADO, estaríamos diciendo que hay una jerarquía de pecados ¿hay algún texto bíblico que avale esto? (los fundamentalistas, busquen uno por favor). Pero parece ser que están cayendo en este error, hay una suerte de SUPERCAMPAÑA HOMOFÓBICA que está recorriendo todo el mundo evangélico y que ha trastocado las entrañas mismas de los liderazgos.

Surgen aquí varias preguntas. Asumiendo la jerarquía de pecados ¿significa que es condenable la homosexualidad pero no el robo, la falta de pagos de planillas en varias iglesias, la malversación de fondos, la continuidad mezquina en el poder, la violencia familiar al interior de muchas vidas pastorales y el racismo y la discriminación por color de piel, lugar de origen o género? ¿Cómo es que se indulta la malversación, el robo, el engaño, la mentira para obtener poder, los lobbys políticos que satisfacen intereses personales, etc? ¿Es que TODO esto no es pecado? Pues parece que, en la jerarquización anti-bíblica de pecados, parece que no y en el mejor de los casos, son “pecados pequeños”.

Tomemos el otro camino, sabemos bíblicamente (los fundamentalistas evangélicos, coloquen aquí sus versículos por favor) que para Dios no hay “pecado chico” ni “pecado grande”, de pronto sí “fundamentalistamente hablando” un “pecado imperdonable” (la blasfemia contra el Espíritu Santo, lo cual es otro tema). La cuestión es que, en el esquema más radical, PECADO ES PECADO, sea cual fuere. Entonces ¿por qué tanto énfasis en un tipo de “pecado” y el indulto a toda la trama de corrupción eclesial que se vive al interior de tantas denominaciones? Sería interesante que también se encamine toda esta efervescencia de muchos evangélicos para condenar los actos de corrupción en el gobierno, en las municipalidades, en algunos canales de televisión, en los medios de comunicación. Sería interesante que este mismo dedo señalador se dirija a quienes usan el púlpito para intereses mezquinos, o manipulan su cargo para conseguir favores políticos, o buscan financiamiento del exterior o viven de los diezmos y las ofrendas de los hermanos y hermanas. Sería interesante hablar también del PECADO DE OPRESIÓN E INJUSTICIA, de la actual situación delincuencial, de los robos y muertes que suceden a diario, es como si la agenda homofóbica estuviera por encima de lo que los diarios y las noticias nos están mostrando día tras días.

Dirijo estas palabras a los fundamentalistas evangélicos, puedo considerar su punto de vista y respetarlo en la medida que dejen de realizar ataques personales, pero quiero recordarles (ustedes saben los versículos bíblicos) que es Dios quien juzga al final. Recordarles también que más de uno tiene la piedra en la mano, pero que Jesús está escribiendo en la tierra a la espera de decir “el que esté libre de culpa, que tire la primera piedra”. Recuerden al Ps. Linares, basta un solo movimiento de los medios de comunicación y la prensa escrita para que salga a la luz más de un PECADO escondido, más de un acto de injusticia hasta ahora oculto por el poder que tienen en sus iglesias. Les recuerdo que los MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL PERÚ tienen ahora la mira en las iglesias a partir de la participación de Jorge Linares en la campaña del SÍ y todo lo que han estado haciendo en secreto se mostrará en público. ¿Están listos para condenar? Pues, como dijo Jesucristo, pues atentos a lo que Jesús está listo para responder.

Los animo a recapacitar y redireccionar sus cruzadas morales, tenemos que unir esfuerzos contra la delincuencia y el consumo cada vez mayor de drogas entre los adolescentes. Hay mucho que hacer respecto a los embarazos no deseados y la violencia en el hogar. En el tema de la homosexualidad, de hecho vamos a diferir porque no comparto sus posiciones extremas (qué solo ahuyentan a las personas y les ha hecho perder en su campaña revocadora), pero pienso que hemos de cambiar el rumbo de nuestra efervescencia y pensar en cómo transmitimos el mensaje de paz a un Perú que progresivamente se torna con más muertes y violencia.

La Siberia, 24 de Marzo del 2013
A 11 días del nacimiento de Santiago, mi segundo hijo

jueves, 7 de marzo de 2013

El No y el Si: rito de control social




Por: Gerson Zamora

En un principio pensé que esta disyuntiva política, la aparente polarización entre el Si y el NO, iba a despertar la conciencia política de nuestra adormecida y colonizada ciudad de Lima. Lo único que ha despertado ha sido la virulenta homofobia –en las redes- de evangélicos anónimos. Sólo el antagonismo de ideas puede despertar la inquietud política. Sin embargo, al pasar los días, se revela que no existe un antagonismo. Desestimo entonces que se despierte la conciencia política porque para ello se requiere el conflicto –real- ideológico en estas elecciones. Basta observar el apoyo de la CONFIEP y PPK al NO.

Es decir, el NO y el Si, no revelan posiciones contrarias. Al contrario, es una misma opción; debemos elegir entre dos tipos de derecha, una menos escrupulosa que otra. Posiblemente los defensores de un antagonismo político detrás del Si y el NO argumenten la oposición honestidad versus corrupción. Pero ya es de conocimiento histórico que la derecha suele utilizar las demandas particulares del pueblo (honestidad) para convertirlas en su propia bandera. El mejor ejemplo fue la utilización del emblema “honestidad” en la campaña del aquel entonces candidato a la presidencia, Ollanta Humala.

Estamos por lo tanto ante una intensa derechización, que inteligentemente trata de mostrarnos, falsamente, posiciones políticas contrarias en constante lucha, de esa manera la inquietud y conciencia política de los oprimidos se regula. Cabe mencionar la pertinente tesis del antropólogo Max Gluckman: el conflicto es parte de la estructura social, el conflicto es un mecanismo de restauración del orden social. Esta tesis nos permite afirmar que el enfrentamiento de grupos en tensión no provocaría un caos en el sistema –el verdadero acto político. Añadamos un dato más del antropólogo sudafricano: el orden social crea sus propios ritos –de conflicto- para evitar un caos. En este sentido los ritos serían aquellos mecanismos de control social porque funcionan como mecanismos de liberación catártica. De esta manera se evita el caos de los antagonismos.

El NO y el Si, que tanto excita a los medios de comunicación, se muestran como una coyuntura política y conflictiva. Pero NO es así, estamos ante los nuevos ritos de la “democracia moderna” que funcionan –en el fondo- como mecanismos de control. Es decir, estas elecciones, supuestamente generadora de conflictos (publicada diariamente por los medios de comunicación), tienen la finalidad real de renovar la Estructura; entonces aquellas tensiones en la estructura social en el fondo son mecanismos de estabilización del Sistema que necesita de estos supuestos conflictos para que los grupos –reprimidos político y económicamente- liberen sus tensiones sociales y sicológicas. De esta manera, los antagonismos son superados, la estabilidad social no es subvertida. Los conflictos existentes son ordenados, clasificados, delimitados, estudiados, controlados. Los grupos en conflicto al ser ordenados o darles un lugar en el sistema suelen ser controlados.

Mientras que los medios de comunicación conducen nuestros intereses hacia el Si o el NO, en Cajamarca ya empezaron las protestas que van a intensificarse. Mientras que las discusiones políticas y morales son dirigidas en torno al Si y el NO, el Estado sigue vendiendo el Perú al mejor postor. Mi esperanza está en las protestas del campesinado, es decir, posiblemente el despertar revolucionario surja por los afectados de la estructura económica, los campesinos. Y, espero que las izquierdas –ya desaparecidas del escenario política- sumen para generar de esta protesta particular un antagonismo universal. 

jueves, 21 de febrero de 2013

CRÓNICAS DE UN CARROÑERO


Sobre el apoyo del congresista evangélico Humberto Lay a la revocatoria





Por: H.K. Michael Ayala Alva

"Es de gran importancia disfrazar las propias inclinaciones
y desempeñar bien el papel del hipócrita."  (Maquiavelo)

Repasemos. El movimiento pro-familia, al mando del aparentemente prófugo Ps. Linares, junto al ¿Pastor-congresista? ¿Congresista-pastor? Julio Rosas, el Ps. Guillermo Aguayo y una multitud de líderes incómodamente anónimos e iglesias no tan discretas, forjaron una alianza contra la gestión de Susana Villarán. Aunque estoy totalmente en desacuerdo con la campaña del SÍ y coincido con que detrás de toda esta gestión hay una red hambrienta de poder y dinero, reconozco y respeto el esfuerzo y la vehemencia con que los revocadores evangélicos se han movilizado.

Como es visible, se han reunido cual ejército con una sola consigna; impulsándolos el fundamentalismo bíblico y una vehemente fidelidad a sus dioses, perdón, líderes. Vale decir, que al grito de guerra de los pastores revocadores se reunieron todas y todos los evangélicos radicales, surgidos de cada rincón de Lima, emergiendo de las  sombras del anonimato y del ostracismo de su iglesia, para convertirse en poderosos aliados de un MUDO que jamás aceptó el fracaso de una derrota presidencial, y ahora quiere un premio consuelo que, por mucho que se esfuerce, no logrará.

En su exacerbación, los evangélicos del SÍ recolectaron las firmas, unieron esfuerzos, predicaron en los púlpitos, gritaron en las calles, se subieron a las combis y coasters, se organizaron en comités, repartieron volantes, pegaron afiches, colgaron anuncios, recolectaron dinero, caminaron cuadras tras cuadras, organizaron eventos, polladas, cultos de oración, vigilias, campañas evangelísticas pro-revocatoria, abrieron grupos en el Facebook, etc. En suma, construyeron un ejército que se ha movilizado de modo impresionante y, en palabras de revocadores “no tan cristianos” se han vuelto “la columna vertebral del SI”.

En mi experiencia evangélica radical, ningún hermano duda de su Pastor, pues lo que dice es ley. Esto significa que un evangélico de la línea tradicional jamás discutirá con su autoridad, vivirá por ella, fielmente. Cual soldado raso, no le importa morir con tal de cumplir con la “visión del Pastor”, la misión que le da sentido a su vida, que lo sostiene y direcciona. Así, piensen en un evangélico revocador del SÍ como en un fiel guerrero que dará su vida en el cumplimiento de su deber religioso, moviéndose más por pietismo que por reflexión. De este modo, se convierte en una herramienta útil, en un voto ciego, en una fuerza política que no es política, en un cohesionado grupo fiel que seguirá ciegamente la voluntad religiosa de su Pastor sin importar que esté equivocado, porque así es, porque ¡DIOS LO QUIERE!

Y en medio de la intensa batalla entre evangélicos del NO (un grupo reflexivo, que siempre genera y generará incomodidad, que no teme ser tildado de apóstata  y que está dispuesto a lanzar su voz profética) y los del SÍ, aparece un personaje  hasta ahora “tibio”: HUMBERTO LAY. En el fragor de la “batalla por Lima” y faltando muy poco para que termine, decide apoyar el SÍ que no apoyó desde el comienzo, subiéndose políticamente al revocamóvil que cree ganador, cosechando así los frutos de aquellos líderes evangélicos que parecen ver anuladas sus esperanzas políticas, siendo estos las leonas que cazaron para el león que toma al final lo mejor de la presa. La presencia de LAY (la reserva “no tan moral” del país) oscurece cualquier anhelo de escalar políticamente por parte de los revocadores con pretensiones de poder, pues se muestra “limpiecito” a comparación de los ya embarrados líderes evangélicos revocadores.

En resumen, LAY cosecha donde no sembró y recoge donde no esparció. Mas su recompensa será grande, porque sin ensuciarse ganará todos los votos de una futura reelección congresal y, para tristeza de algunos congresistas evangélicos inoperantes y otros revocadores evangélicos ambiciosos, terminará siendo el héroe de la revocatoria, el rostro moral del país, el “buen modelo de cristiano” para la sociedad peruana y el referente evangélico para el Estado. Así, LAY terminará siendo héroe de una guerra que nunca peleó, de batallas que jamás enfrentó. Y otra vez, su giro político lo hará escalar un peldaño más en su obsesión oscura de poder, acaso la misma que lo hizo salir de ACYM, que lo llevó después a Asambleas de Dios, la que forjó “Emmanuel”, que lo motivó a forjar el primer partido político evangélico, la misma que lo ha hecho congresista y la misma que lo acerca un poco más a su ambición suprema: la presidencia de la república mostrada en  revelación divina.

Al final, más de un revocador se arrodillará solemnemente a la voluntad apostólica de LAY, si es que acaso quiere un cargo, un poco de poder o un cheque del Estado.

Que Dios nos ayude. 

Amén.

La Siberia. Escrito el 22 de Febrero a la 1:05am.



P.D. : Imagen extraída de http://sentidodelhumor.files.wordpress.com/2010/08/humbertolay.png

jueves, 24 de enero de 2013

La reunión con el Cardenal


De la preparación de una revocatoria




Por: H. K. Michael Ayala Alva

Sí varón, allí estábamos, en la mesa grande del Cardenal, al que condenábamos en cada culto, al que habíamos tildado de anticristo o la bestia. Nos llamó un viernes, ¿Cómo consiguió nuestros teléfonos? Sabe Dios. La cosa es que llamó a todos los siervos (apóstoles, profetas, pastores, líderes), quizá el congresista evangélico le dio nuestros teléfonos, no lo sé. Vieras la tremenda mesa donde estábamos perro, pericote y gato a punto de comer suculentamente de un mismo plato. Exactamente, no sabíamos qué hacer, mucho menos qué decir. Mientras lo esperábamos conversábamos entre susurros

De pronto llegó el Cardenal, nos saludó a cada uno. Si, no lo saludamos nosotros, se acercó con una sonrisa y un rostro apesadumbrado, se sentó en la cabecera de la gran mesa y empezó a hablar:

-        - Gracias por venir, mis hermanos…

Su voz no era la que chancaba a la gente cuando estaba en la misa, era suave, ligera y hasta dulce. Nos habló de que había estado en oración, que Dios le había revelado la importancia de unir esfuerzos, que Satanás se había apoderado de la Municipalidad, de muchas instituciones, de los medios de comunicación y estaba por tomar el poder de nuestra nación. Habló de esas ONG´s como instrumentos del Diablo para alterar el orden natural que Dios había creado. ¿Nosotros? Lo escuchábamos atentamente, impactados. ¿Era ese el anticristo? ¿Era la bestia del Apocalipsis? Citaba versículos, reconocía a Jesuscristo como su único Señor y salvador. Es el tiempo, decía. Estamos cercanos a la gran tribulación. Habló de Obama, de los ateos, del lastre de pecado llamado homosexualidad, de la importancia de tomar el poder político en el nombre de nuestro Señor, de la guerra espiritual que se estaba desatando en las esferas celestes. Habló y habló a nuestros corazones, a nuestra alma misma, era la voz del Dios altísimo diciéndonos lo que teníamos que hacer, confirmando nuestras sospechas, enrumbándonos a la decisión de revocar a Lady Vaga y sus discursos insoportables.

-        - ¡Dios lo quiere! ¡Dios lo quiere!

Un Pastor del movimiento misionero prorrumpió en un grito seguido de amenes y aleluyas. El tiempo se había cumplido, todos lo repetimos ¡Dios lo quiere! ¡Dios lo quiere! Al rato, llegó el Pastor Julio y el Pastor José con los planillones.

-        - ¡Diez mil firmas de mi iglesia!
-        - ¡cinco mil de mis congregaciones!
-        - ¡tres mil quinientas dentro de una semana y otras cuatro mil la siguiente!
-        - ¡Contactaré a diez denominaciones, allí tendremos más de cincuenta mil!

Cada apóstol, pastor, cada presidente denominacional, todos pactaban con el Cardenal, se comprometían en el nombre de Cristo a dar su vida si era necesario para combatir al enemigo, se hablaba, se coordinaba. De pronto, el Pastor José pidió calma, cuando se empezó a murmurar sobre los gastos que significaban conseguir tantas firmas:

-     - Dios les bendiga, de los gastos no se preocupen. Nuestros hermanos norteamericanos proveerán lo necesario para combatir a Satanás y sus huestes.

El aplauso fue intenso, multitudinario, seguidos de aleluyas, gloria a Dios, abrazos y reconciliaciones. Nunca estuvieron más unidos, jamás se mostraron tan dispuestos (salvo en las épocas de apoyo al Chino), más de uno lloraba, ¡Dios lo quiere! Repetían ¡Dios lo quiere!

Sentado y con los ojos puestos en el infinito, ví al Cardenal esbozar una sonrisa.